Nace el proyecto itinerante Encuentro de Recetarios, una convocatoria popular ideada para recopilar el conocimiento culinario propio de las cocinas populares y domésticas y salvarlo así del olvido. En esos recetarios familiares, cuadernillos manuscritos u hojas sueltas que todos guardamos en algún rincón se esconde la sabiduría de nuestra tradición gastronómica más íntima, y eso es lo que queremos sacar a la luz, convocando a los que atesoren este tipo de documentos para que los muestren, compartan y relaten. 

En el marco del Festival Gastronómico MAMA, organizado por la familia Paniego (Echaurren) del 23 al 25 de agosto en Ezcaray, se celebrará el primer Encuentro de Recetarios con el objetivo de subrayar el valor de las recetas domésticas y familiares. El evento es una convocatoria popular y gratuita, abierta a propietarios de recetarios familiares —especialmente a aquellos procedentes de aldeas, pueblos y municipios de las comarcas de la Rioja Alta— que deseen compartir aquellas páginas, anotaciones y cuadernos (encuadernados o no, manuscritos o mecanografiados) que compilen consejos, ingredientes o instrucciones sobre platos o bebidas de cualquier índole. Queremos reivindicar el papel del recetario como transmisor cultural y género literario de importancia culinaria, antropológica, lingüística, creativa e histórica. En definitiva, como huella del pasado que nos une con un paisaje, una familia y una comunidad.

Será una reunión abierta y gratuita donde pondremos a disposición de los dueños o herederos de estos recetarios un servicio de digitalización y/o documentación para su posterior estudio, y durante la cual ellos mismos podrán compartir las historias de los platos y sus autores. Un día antes del encuentro, en el escenario San Felipe, se presentará la acción mediante una mesa redonda sobre la importancia de la memoria culinaria y la cocina popular. 

El I Encuentro de Recetarios es una iniciativa de dos periodistas, Ana Vega Pérez de Arlucea y Carmen Alcaraz del Blanco, que tendrá su primera parada en Ezcaray como homenaje a la labor de Marisa Sánchez, de la familia Paniego y de la cocina tradicional riojana.